lunes, 23 de mayo de 2011

Llegó

Cuando una tiene que llegar a escribir cosas como ésta ( en un muro de facebook donde se hablaba un poco sobre las elecciones y lo de las acampadas) entiende mejor por qué no pudo abrazar sin ninguna duda un movimiento como el de la Plaza del Sol (copio mi comentario  eliminando el nombre de la persona a la que iba dirigido, una persona acampada):

"Disculpa,  pero eso (en un estado de derecho en el parlamento no reside el poder) sólo lo han dicho los fascistas en la historia de la humanidad. El estado de derecho es un bien que el hombre ha conseguido dejando mucha sangre y dolor a cambio, un bien por el que aún pelean muchos países en este mundo, con sangre de sus ciudadanos. No se puede hablar a la ligera cuando hay tanto en juego: tu propia libertad para poder decirlo sin que por ello te metan en la cárcel, te torturen o te fusilen...¿comprendes? Cuando entiendas esto estarás preparada para soñar con la utopía. Por eso yo sí puedo hacerlo, y otros muchos. Pero no todos, todos no están preparados, como tus palabras bien demuestran."

Cuando en una facultad de Derecho se oye a un profesor (profesora de unos cincuenta años, votante del PP) decir que la soberanía popular no está representada por los diputados de un parlamento, también una entiende por qué anda siempre con las machaconas palabras a cuestas: CONCIENCIA Y CONOCIMIENTO. La escasez de conciencia provoca todos los males, sobre todo si a continuación la tal profesora añade que por supuesto ella está con los acampados en la Puerta del sol.

Insisto: en un estado derecho el voto en la urna es la única arma legítima. En un estado de derecho los políticos electos son los únicos legítimos representantes del pueblo. Todo lo demás son historias. Las historias no siempre sirven para crear conciencia. 

6 comentarios:

acróbata dijo...

Estoy contigo Sofía. El Estado de Derecho no es perfecto, pero es el único sistema que respeta a la persona y permite a través de la razón y no de las armas el cambiar lo que parece imperfecto a la mayoría. El Estado de Derecho se ajusta al derecho de los ciudadanos y debe ir evolucionando con las sociedades que representan. Si queremos que todas las opciones tengan voz real en nuestros parlamentos (único sitio donde reside la soberania del pueblo), debe de hacerse desde dentro, está muy bien el manifestarse en las plazas, pero esa energía hay que canalizarla hacía una opción que represente lo que queremos en realidad. Creo que podriamos estar hablnado sobre el tema largo y tendido, pero bueno, este no es ni el momento ni el lugar.

Saludos y que tengas un gran día amiga.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Yo también estoy contigo, acróbata. Que tengas un gran día también...:)
Un beso

Amando Carabias María dijo...

Es probable que esa opinión del acampad@ sólo le represente a él/ella mism@.
Por lo que hasta ahora voy viendo, me parece que no pretenden -al menos la inmensa mayoría y es lo que ha salido de sus asambleas- la eliminación del Parlamento (aunque sí se solicita la abolición del Senado por inoperante). Lo que piden es el cambio del sistema electoral. Quizá sea una cuestión teñida de un romanticismo o idealismo excesivos y poco prácticos. No lo sé. Lo que está claro es que buena parte de los ciudadanos (que también hemos votado en esta ocasión) estamos hartos de las corrupciones, corruptelas y mangoneos de los políticos, de tener que tragar con personas a las que no se conoce y que luego acaban teniendo mucho poder y privilegios.
Al menos, ha salido a debate toda la situación.
No sé, es todo muy confuso, pero yo creo que, como mínimo, los partidos deberían ser más sensibles con la población. Y también es verdad que el común de la ciudadanía debería implicarse más en los asuntos públicos, para que los partidos sean sensibles, y, como dice acróbata, acojan las opciones que en realidad queremos.
Perdón por la extensión.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Todo lo contrario, agradecida yo por la extensión de tu reflexión, Amando.
Eso es lo que creo que todos esperamos, todos los de buena fe, que alguna opción política pueda recoger las iniciativas de este movimiento, se dignen a hacerlas como suyas, porque si no estaremos en las mismas.
Lo único que me sigue haciendo aguas es que por su misma idiosincrasia, CUALQUIERA pueda adoptarlas; no olvidemos que si no es porque las opciones conservadoras terminan por avenirse al normal discurrir evolutivo de una sociedad adoptando como suyas opciones que las corrientes progresistas han logrado legalizar, no habría dios que los votaran (pensemos en cuestiones de igualdad de géneros, protección social a grupos marginados, desmilitarización y secularización de la sociedad y hasta el mismo concepto de democracia en un país como España, etc)
Eso y que se haya tardado tanto. Eso y que tan sólo tras una crisis económica se haya llegado a la protesta. Eso y que no hayan dejado claro en su manifiesto un conocimiento del funcionamiento de un estado de derecho, esto es, que los políticos los elegimos nosotros. La ruptura entre la clase política y el pueblo, y entrecomillaría esta frase, es evidente en España desde hace alguna/s década/s. la entrecomillaría por aquello de que dos no se pelean si uno no quiere, pero aquí, al parecer, ha convenido a ambos, vivir vidas aparte, sin exigir cuando el contrato (social) no se cumple.
Insisto, no se puede reprochar cuando nosotros mismos hemos consentido. No se puede, o no se debe, sobre todo, saltarse a la torera, por un "hoy salgo al sol" unas normas de convivencia (un estado de derecho) que además de haber costado sangre lograrlas, hasta hace cinco años como mínimo eran al parecer ideales...¿ o es que tan sólo lo eran porque entonces corría el dinero, los "chaleres" y los viajes a Cancún a raudales?
Esas preguntas, más muchas menores, son las que me han ahogado estos días. Ésas más el miedo a que muchos obtuvieran rédito a costa de la perversión (uso fraudulento) de algunos ideales que yo al menos persigo.
Un abrazo, Amando, siempre un placer de verdad verte por aquí.

Amando Carabias María dijo...

Para mí es evidente que si antes no se protestaba es porque había dinero y trabajo, al menos los suficientes, como rechazar ciertos empleos.
Por eso decía -o quería decir- que es importantísma nuestra mayor implicación en lo público. Hasta ahora, como dices, ser demócrata era entregar un cheque en blanco cada cuatro años, o cuando nos llamaban, como si fuéramos los ratoncillos del Cuentista de Hamellin: ellos tocaban y nosotros íbamos detrás. Creo que has definido muy bien a las derechas. No me gusta esa terminología creo que está desfasada. Son conservadores, es decir, quieren conservar a toda costa lo que tienen y dar un paso les da un miedo terrible, quizá porque supongan que perderán algo o mucho. En España van con unos treinta y pico años de retraso. Ahora defienden la Constitución de 1978 cuando en su día la denostaron.
En fin.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Con tu permiso, recojo esta frase tuya que creo vital:

"Es importantísma nuestra mayor implicación en lo público"

Que nunca vuelva a olvidarse.

 
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